Linux Media Center (I)
Hace unas semanas se me antojó un reproductor multimedia para conectar a la televisión. Aunque mi PC ya está en el salón es bastante pesado andar tendiendo un cable por el suelo y configurando el maldito
tv-out cada vez que queríamos ver algún
divx en la televisión, además, si yo no estaba en casa la cuota femenina no se apañaba, así que me puse a buscar que alternativas había disponibles.
Reconozco que me sorprendió la abundante variedad de reproductores disponibles en el mercado: con disco duro, accesibles por usb, con red (incluso inalámbrica), grabador de DVD, sintonizador de TV... Confieso que cuantos más veía más funcionalidades quería que tuviese el mío. Al final buscaba un dispositivo que fuese medianamente estético (so pena de defenestración del mismo por parte de la parienta), no hiciese mucho ruido, fuese fácil de manejar y tuviese mando a distancia, reprodujese cualquier formato, tuviese red, sintonizador de TDT y llevase un disco duro interno o aceptase la conexión de uno usb.
Mirando y mirando las alternativas que hay en el mercado he de reconocer que lo único que cumplía todas mis expectativas eran los reproductores de
Kiss (a un precio prohibitivo) o las soluciones media center tipo
barebone, el resto de dispositivos carecían de alguna de las características mencionadas.
El
barebone tiene como ventaja frente a los reproductores específicos que es fácilmente ampliable, se le puede dar multitud de usos adicionales y, encima, es más barato, como desventaja que requiere más trabajo de puesta en marcha y más conocimiento sobre hardware y software. Así que teniendo los conocimientos necesarios y considerando, en mi caso, ese tiempo de puesta en marcha como tiempo de ocio la balanza se decantó abrumadoramente por la solución
barebone.
Hay
barebones de todo tipo, prestaciones y precio. Y según las necesidades de cada uno las alternativas pueden ir desde equipos
nano-ITX (muy compactos) a micro-ATX (los más versátiles). Finalmente opté por un pc
micro-ATX, no era la más estética de las soluciones, ocupa más y hace más ruido pero es la más potente, ampliable y barata.
Hay que reconocer que el boom de los
barebones ha llegado de la mano de Microsoft y su
Windows Media Center. Producto que no es más que un software multimedia corriendo sobre un Windows XP normal y corriente. Y es que el éxito del Windows Media Center no es más que otro ejemplo de la incapacidad del software libre para llegar al mercado.