Software libre en la oficina (I)
El gigante azul, continuando con su política de apoyo al software libre, ha decidido
comenzar a migrar los escritorios de sus empleados a linux. Como decía recientemente
Borja la sustitución de escritorios basados en
Microsoft Windows por escritorios basados en
GNU-linux puede suponer a una compañía del tamaño de IBM un ahorro anual de millones de dólares en licencias.
Si bien en el mercado de servidores
linux tiene ya una cuota importantísima, en PCs de oficina la supremacía de los productos
Windows es abrumadora y es que, evidentemente, el cambio no es sencillo. De hecho hay diversos puntos claves a la hora de optar por alguna de estas dos soluciones. En contra de la alternativa basada en
linux nos encontramos con diversos argumentos, extendidos e intuitivos, pero muy discutibles:
- Windows tiene una presencia doméstica mayoritaria. Por tanto es más fácil encontrar empleados familiarizados con su uso, descendiendo los costes de formación.
Innegablemente la mayor parte de la gente emplea Windows en sus casas pero, a día de hoy, cualquier usuario Windows puede manejarse perfectamente en un entorno de trabajo
linux con
KDE,
konqueror,
firefox,
evolution,
openoffice... Es más, los principales inconvenientes que tiene linux en un entorno doméstico desaparecen en un entorno de oficina ya que los usuarios ya no tienen porque administrar su máquina, instalar programas o añadir hardware. De hecho, generalmente, no deberían poder hacerlo.
- Los productos de Microsoft tienen tras de sí una gran compañia respaldada por una amplia red de partners mientras el software libre no tiene un respaldo serio.
El punto principal en este caso es el comprensible miedo de las empresas a quedarse "tirados" pero la realidad es que en el mundo del software libre, especialmente con
linux, hay grandes compañías y
multitud de empresas dando todo tipo de
soporte y
servicios. La visión de que el software libre depende del capricho del desarrollador
friky de turno para obtener actualizaciones o de una comunidad de adolescentes con mucho tiempo libre para obtener soporte es totalmente irreal.
- Hay programas que sólo funcionan en Windows.
Sí, aunque son muy pocos los que carecen de una alternativa libre a la altura de las más exigentes necesidades. Desde luego, para cuestiones ofimáticas, las alternativas libres son, como mínimo, igual de potentes y fiables. Para casos más particulares (programas de CAD, GIS, desarrollos propios no portables...) siempre podemos instalar puestos específicos con
Windows o, si preferimos mantener el entorno homogéneo, podríamos recurrir a las soluciones de
virtualización o
ejecución en remoto disponibles para
linux.
- La migración de Windows a Linux es un proceso costoso y traumático.
Igual que cualquier cambio en la versión de
Windows o del software ofimático toda migración supone un esfuerzo. Pero este cambio podría integrarse de forma natural en las políticas de mantenimiento de la compañía, realizándose progresivamente esta migración. De hecho, la aparición de
Windows Vista y la caducidad del soporte de
Windows 2000 en 2010 proporcionará grandes oportunidades de migración a
linux en los próximos años.